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Una Mordida Y Estas Fuera: Responsabilidad Estricta para Mordidas de Perro en Texas

Un significado de imponer responsabilidad en los dueños de perros por ataques los cuales resultan en lesiones es la imposición de responsabilidad estricta en contra de dicho dueño. [1] Para recuperar una demanda de responsabilidad estricta por una lesión por un animal domesticado peligroso, como un perro, se debe de demostrar que: (1) el acusado era el dueño o poseedor del animal; (2) el animal tenía propensiones peligrosas anormales a su clase; (3) el acusado sabía o tenía razón para conocer que el animal tenía propensiones peligrosas; y (4) esas propensiones fueron una causa de las lesiones del demandante. Ver Thompson v. Curtis, 127 S. W.3d 446, 451 (Tex. App.- Dallas 2004, no pet.); Villarreal v. Elizondo, La necesidad de establecer conocimiento en alguna propensión peligrosa de parte del animal en cuestión ha aumentado a que la responsabilidad estricta sea referenciada como la llamada “regla de una mordida”. [2]

Como nuestras cortes han explicado, “en un caso de mordedura de perro el asunto controlado para ser determinado es si la parte que se queja en contra ha mantenido o albergado con conocimiento a un perro agresivo”. Arrington Funeral Home v. Taylor, 474 S.W.2d 299, 300 (Tex.Civ.App.–Eastland 1971, writ ref’d n.r.e.). Dicho diferente, la regla de una mordida proporciona que un “dueño, sea negligente o no, sabiendo que su perro es bravo, es responsable por las lesiones a [una] persona por ser mordido”. Bly v. Swafford, 199 S.W.2d 1015, 1016 (Tex.Civ.App.–Dallas 1947, no writ). Como nuestras cortes han notado, esta regla no significa enfocarse de ninguna manera en una raza particular del perro que se involucre en el ataque. Vea Allen ex rel. B.A. v. Albin, 97 S.W.3d 655, 664, n. 6 (Tex.App.–Waco 2002, no pet.). Además, el hecho de que el perro que ataque puede ser un pit bull, o una raza similar con una percepción pública de hostilidad, no será hecha la presunción de hostilidad para propósitos de establecer responsabilidad.

[1] Otros significados de imponer responsabilidad al dueño de un ataque de perro incluye negligencia (por ejemplo manejo negligente de un animal), y negligencia per se (por ejemplo, violación de las ordenanzas).

[2] Aunque referido como “regla de una mordida”, debe ser notado que una mordida no es la única acción agresiva la cual aumentará la presunción de conocimiento de propensiones de bravura.